-¡Voy a Madrid! Salgo la semana que viene .-Me dijo, radiante de felicidad notable hasta a través de un móvil a cientos de kilómetros. Sin poder evitarlo me puse a dar saltos de felicidad en la cama, riendo como una tonta.
-¡Eso es genial, te podrás quedar en mi casa e iremos de compras y..mil cosas más! Oh, te quiero, te quiero .-Sonreí con amplitud. Sí, ese fue el día más feliz de mi vida.
Después de estar más de una hora hablando sobre las diversas cosas que haríamos, me despedí de ella y me dormí, con una gran sonrisa en la cara.
Sonó el despertador y lo apagué, mi madre me había tenido que comprar otro nuevo y se lo agradecí, este era más bonito. Me levanté y miré la hora. Las 7:00. Era temprano así que me hice las planchas y escogí la ropa cuidadosamente. Ese día iba perfecta por lo que me dio tiempo a desayunar y así coger energías. Salí por la puerta a las 7:30, por lo que decidí ir andando, ya que me quedaba cerca. Ya estaba casi llegando cuando alguien me cogió del brazo, levanté la vista y me encontré con los ojos de Alex, me intenté deshacer de su mano, fulminándole con la mirada.
-Déjame en paz, no quiero nada contigo, no soy una de tus chicas .-Bufé, dando un fuerte tirón, a lo que respondió atrayéndome hacía rodeandome la cintura con sus brazos. Oh, ¿Cómo podía resistirme a él?
-Bésame...-Se percató de lo que yo sentía, pues se aproximó más hasta quedar a un palmo de mis labios, rozándolos con levedad mientras pasaba su mano por mi nuca, haciendome suaves cosquillas. Sin pensarlo dos veces me intenté apartar, pero me asió con más fuerza, besándo mi cuello con levedad para después mirarme de nuevo.
-Bésame .-Repitió y esta vez no me aparté si no que me incliné un poco, fundiendo nuestros cuerpos en uno solo, besándole como nunca había besado a nadie. Me mordió el labio y tiró de él para que yo le besara de nuevo, y eso hice. Hasta que me percaté de lo que estaba pasando y lo aparté con fuerza.
-¡Eres un cerdo! ¿Haces esto con todas? .-Me limpié la boca en la manga de mi chaqueta, entrecerrando los ojos, mirándole con una mueca de asco.
-Yo solo te pedí que me besaras nena, el resto lo hiciste tu .-Me miró burlón- Rubia de bote tonta .-Me abalancé encima de él, con intención de pegarle, pero me apartó con un solo dedo.
-Y con carácter .-Rió de nuevo- No deseas pegarme, si no besarme... Hazlo .-Me miró con esa sonrisa que hace que te derritas y me acerqué a él, susurrándole al oído coquetamente, sin poder evitarlo.
-Eres un cerdo... y, doy mi palabra de que no te besaré nunca más, aunque fueras el único chico en el mundo .-¿Qué hacía? ¿Le estaba siguiendo el juego? No, eso no podía ser, quería a su hermano. Sí.
-Ya veremos lo que opina mi hermano sobre esto, rubia.
-Eres un capullo .-Le volví a fulminar con la mirada, sacándole mi dedo corazón- Y no me llames rubia.
-Vale, rubia, nos vemos en clase .-Me dio un rápido beso en la mejilla y entró en el edificio, que estaba en el final de la calle. Apreté el puño y le seguí, puesto que dentro de poco tocaría la campana que indica el comienzo de las clases. ¿Cómo había conseguido que le besara? No tenía ni idea, pero lo consiguió y si no hubiera sido por mi pensamiento en Berto, hubiera seguido, ya lo creo. Era tan irresistible... Necesitaba consejo, así que no se me ocurrió otra que ir en busca de Jennifer. La encontré en su taquilla, junto a una pandilla de chicos y chicas, me resultaron simpáticos así que fui a su encuentro.
-¡Jenn! .-Sonreí, acercándome a ella.
-Hola, An, mira. Este es Dani, esta de aquí Paula, ella es Nadia, este Adrián, Julia y Diego.
Les miré a todos con detenimiento. Dani era alto, de ojos azules y moreno, Paula delgada, morena de ojos marrones, era bastante guapa y creo que con la que mejor conecté del grupo. Nadia era bastante guapa, Adrián tenía los ojos color miel y era bastante alto; me hacía sentir enana. Julia era rubia, como yo, pero un par de tonos más oscuros y siempre estaba sonriendo, me recordó a Celia, Diego era guapísimo, tenía unos ojos negros, bastante misteriosos y una sonrisa que te hacía derretirte. Le dí dos besos a cada uno y acompañé a Paula al baño para que se retocase el maquillaje, era muy simpática.
-Haces buena pareja con Dani .-Le dije, sonriendo, alzando ambas cejas un par de veces.
-¿Qué dices tía, en serio? No sé, no me veo con él.
-Sí. ¿Probaste alguna vez?
-No, se me hace raro, es mi mejor amigo .-La miré y negué con la cabeza, comprensiva.
-Dicen que las relaciones que duran más son las que se tienen con tu mejor amigo .-Reí y salimos del baño, topándonos con Berto y Alex. Este último soltó un ``Hasta luego preciosa´´ y Berto simplemente me quitó la mirada. Extrañada, fui tras él, pasando por alto el desconcierto de Paula, que volvía con el grupo. Le agarré del brazo.
-Berto, ¿Qué pasa? .-Le pregunté. Pero en el fondo no quería saber la respuesta.
-Has besado a mi hermano .-Me desvió la mirada, apretando los dientes.
-Tu besas a Diana todos los días. ¿Es que pasa algo? .-Me estaba empezando a irritar. ¿Se creía que me iba a privar de las necesidades de las chicas de 16 años?
-No es lo mismo, ayer pasó algo y tu ahora, coges y le besas, joder Anabel .-Miró hacía el suelo y me sentí la peor persona del mundo.
-¿Sabes a caso lo que duele ver al chico que te mola besar a una jodida Barbie cuando tu le pides a gritos que te quiera y él no se percata de ello? .-Se lo dije alomejor en un tono bastante alto puesto que todas las miradas se dirigieron hacía nosotros, por lo que me dí media vuelta y me fui con mis nuevos amigos, dejándolo sin palabras, en medio de un pasillo repleto de gente con miradas acusadoras, curiosas y deseosas de saber lo que había pasado para que presenciaran lo que acababan de presenciar. Jennifer y Paula me miraron con una cara de asombro impresionante, por lo que las cogí del brazo y se lo conté todo en el cuarto de baño. Se quedaron totalmente boquiabiertas hasta que sonó la cisterna. El corazón me martilleaba a mil por hora. Había alguien en el cuarto de baño y se había enterado de todo, absolutamente todo y de todos mis sentimientos hacía Berto y Alex. La puerta del baño se abrió y salió Priscila, una de las amigas o ``lameculos´´ de Diana. Me miró de arriba a abajo y soltando una carcajada, se marchó, dando un portazo tras sí. Encima esa chica era a la que Alex se intentaba ligar el otro día. Suspiré y salí por la puerta acompañada de Paula y Jenn al oír el timbre, entrando en un aula en el que no había estado antes. Llegué un poco tarde, por lo que me puse en el fondo, de nuevo. Empecé a ponerme nerviosa. Los pupitres eran dobles, con suerte, en el que me senté estaba completamente vacío. Empezó la clase y empezó con ello mi sufrimiento, solo hacía copiar apuntes y me acordé por que odiaba tanto el instituto. Me dolía la mano. Alguien irrumpió en la clase y se sentó a mi lado, sacando sus cosas. Un tardón, había muchos por aquí al parecer. No levanté la vista hasta que alguien me susurró ``Rubia´´. Alex. De nuevo. Le miré de reojo y no pude evitar sonreír.
-¿Dónde estabas? .-Pregunté, sin levantar esta vez la vista del cuaderno.
-Hablando con Priscila .-El corazón me fue a mil por hora. ¿Se lo habría dicho? ¿Le habría dicho que les confesé a mis amigas que no me importaría volver a besarle entre risas?
-Tienes suerte de que no se haya dado cuenta este tipo .-Señalé con la cabeza al profesor- Es un borde.
Sin ni siquiera advertirlo, lo tenía demasiado cerca. Él profesor seguía copiando ecuaciones en la gran pizarra, ajeno a los intentos de conquista que Alex hacía en ese mismo momento. Me acariciaba la pierna mientras intentaba llegar a mis labios. Sí, no cabía duda. Priscila se lo había dicho. Suerte de que estuviéramos en última fila. Aún así, me aparté, dándole un manotazo en la mano.
-Déjame en paz .-Susurré.
Me quitó el cuaderno, extendiendo el brazo hacía la derecha.
-¡Dámelo! .-Lo intenté coger, acercándome a él.
-Dame un beso y te lo devolveré .-Mostró una de sus sonrisas torcidas, y le besé rápido la mejilla.
-Ahora dámelo .-Le exigí, sacando mi lado mandón.
-No, en los labios .-Susurró, atrayéndome hacía él. Miré hacía el profesor, quien seguía copiando ecuaciones en la pizarra, absorto en sus propios pensamientos, pues se había equivocado en dos. Entonces miré a Alex y le besé. Fue un beso corto, rápido, de esos que no quieres que acaben, pero acaban. Y no duró apenas tres segundos, pero me valió para recuperar mi cuaderno y terminar de copiar las ecuaciones, mientras Alex me miraba, sonriendo coquetamente.
Sonó la campana y me levanté de mi sitio, terminando de recoger mis cosas mientras Alex me miraba. Salí del aula y el me seguía. Se me cayó el alma a los pies mientras miraba al frente, pues veía a Berto, agarrando a Diana y besándola. No era un beso normal, era un beso de película romántica. Un beso estilo ``No te vayas nunca´´ y me miró mientras lo hacía, para después sonreírme. Estaba a punto de llorar y Alex me llevó a una esquina, abrazándome.
-Ya pasó... es un capullo, hace lo mismo con todas .-Me susurró mientras me abrazaba.
-Salió a su hermano .-Intenté mostrar una sonrisa, pero solo me dio más ganas de llorar. Entonces, me cogió la cara con las dos manos y me miró fijamente.
-Siempre me tendrás, siempre. Deberías pensar a quien quieres realmente .-Me besó la mejilla y me dio un apretón más, sonriéndome- Esta tarde te llevo de compras para animarte, rubia.
Y con esas desapareció en el siguiente aula. ¿Era yo o Alex había cambiado completamente de actitud? ¿Había dejado de ser el típico chulo para mostrarse tal y como era? Eso no lo sé, pero lo único que sabía en ese momento es que necesitaba reunirme con mis amigas para contárselo todo.
Las siguientes clases transcurrieron con normalidad. En las que me tocaba con Berto, simplemente ni le miraba y en las que me tocaba con mi nueva pandilla o parte de ella, en cambio, me las pasaba charlando toda la hora, por lo que más de una vez me vi expulsada de varías clases por hablar. Tocó la campana que tocaba el final de la clase y esperé a mis amigos, ya que, estaba expulsada por hablar de esta última. Salimos todos y llamé a mi madre, puesto que iba a ir a comer con ellos. Fuimos al Mcdonal's. Algo típico, pero me lo pasé genial con ellos. Reímos y comimos.
-Oye, Dani .-Le dije a la salida del restaurante.
-Dime .-Me contestó, animado.
-Haces buena pareja con Paula .-La indiqué con la cabeza y le sonreí. Él en cambio se sonrojó y miró al suelo.
-Bueno... me gusta desde hace mucho...
-¡Eso es genial! Habla con ella en serio .-Le tiré del brazo, juntándolo con el grupo de nuevo, y se colocó al lado de Paula. Y pasó lo que nunca me iba a esperar que pasara. La besó. Ante la sorpresa de todos y mi amplia sonrisa. Bromeé con Jenn y Diego y pensé que nunca me había reido así, y a lo lejos pude distinguir a Alex y me sorprendí, acercándome a él, sonriendo.
-¿Me sigues o qué? .-Sonreí socarronamente mientras le miraba.
-No todo gira en torno a ti rubia .-Me dijo, riendo- Aunque esta vez si que te buscaba, nos vamos de compras, ya te dije .-Me rodeo con sus brazos abrazándome. Me hacía sentir bien. Le sonreí y me despedí de mi grupo a lo lejos y de un Dani y una Paula acaramelados. Nos dirigimos hacía un centro comercial enorme, en el que miré infinidad de tiendas y me compré un precioso vestido azul oscuro, a gusto de Alex.
-Ese es el que te pondrás en nuestra próxima cita .-Me guiñó el ojo derecho, sonriendo.
-¿Esto es una cita acaso? .-Le sonreí, pero no obtuve respuesta, solo una corta carcajada.
A continuación fuimos a tomar helado, me pedí uno de fresa mientras él se pidió uno de chocolate y nos sentamos en uno de los bancos del centro, mientras le sonreía.
-Tienes una sonrisa preciosa .-Me dijo, mirándome fijamente, a lo que yo le contesté poniéndole un pegote de helado en la nariz. Se lo quitó y me miró con gesto vengativo, cogiéndome de manera que parecía un saco de patatas y reí, pataleando.
-Vamos venga suéltame .-No podía evitar reír.
-Pídeme perdón .-Dijo, dándome vueltas.
-Vale vale perdón .-Seguía riendo mientras el me bajaba y me sonreía, abrazándome otra vez. Se volvía de lo más cariñoso y eso me gustaba. Le acaricié la cara mirándole y me acerqué a él. No le iba a besar, le dí mi palabra de que no lo haría. Aunque, pensándolo bien ya la había incumplido. Así que le susurré.
-¿Sabes lo que sería perfecto ahora?
-¿El qué? .-Me dijo él, curioso.
-Ir al cine .-Le cogí del brazo arrastrándolo por las escaleras mecánicas hasta la planta superior. Me obligó a que le dejara pagar las entradas y después entramos a la sala. Era una película de miedo y me llevé casi todo el tiempo pegada a él, intentando no mirar lo que provocó su risa en varias ocasiones. Tiempo después, al terminar la peli salimos.
-La próxima vez que me des un susto cuando veamos una película así, te pegaré .-Le dije, riendo a lo que él respondió cogiéndome en brazos.
-Vamos, no fue para tanto... -Me sonrió y me bajó al ver como pataleaba, cogiéndome la mano.
Para mi sorpresa, no aparté la mía, si no que entrelacé mis dedos con los suyos y le sonreí. ¿Me gustaba Alex? Nunca me había sentido así de a gusto con un chico, y menos con ese tipo de chicos. Salimos del centro y tomé una gran bocanada de aire. Había demasiada gente allí dentro. Sin ni siquiera advertirlo me cogió de la nuca y me besó. Le devolví el beso mientras le acariciaba la mejilla, disfrutando de este. Y entonces sucedió. Noté esa sensación de mariposas en el estómago, esa que había notado el día anterior con Berto. Pero esta era correspondida. No sé cuando tiempo seguimos besándonos, pero lo único que sé es que es de esos besos que no quieres que acabe. Cogimos el bus y me acompañó hasta casa. Eran ya casi las 11 cuando llegamos, me rodeó la cintura con los brazos y me besó de nuevo. Este beso era un beso de despedida, pues duro menos pero fue igual de cálido y perfecto como el anterior.
-Hasta mañana, rubia mía .-Me sonrió.
-Adiós, bobo .-Le sonreí coquetamente, entrando en casa y cerrando detrás de mí. Fui hacía mi habitación y cogí todo tipo de sales y espuma para baño, llené la bañera y las introduci en ella. Me metí dentro y cogí el móvil, llamándo a Celia, contándole todas mis novedades, se merecía saberlo al igual que yo me merecía un buen baño de espuma y aclararme la mente. ¿A quién quería, Berto o Alex?
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