sábado, 18 de agosto de 2012

Capitulo 14.

``Me siento bien, me siento libre, una sensación indescriptible cuando bailo, siento como la música entra en mi cuerpo poco a poco, como hace que me mueva involuntariamente, me siento como un grano de arena entre un montón de granos de arroz, me siento pequeña pero a la vez grande.´´

Querido diario, eso es lo que ella me dijo, eso es lo que me demostró en unos pocos minutos que pude compartir con ella, esa chica rubia, de sonrisa preciosa, guapísima. ¿He dicho ya que tiene una risa que hace soñar? De esas contagiosas. No me lo puedo creer, el destino quiso que me volviera a encontrar con ella, mientras seguiré con mi carrera de escritor, solo tengo 19 años, ¿Qué quiero ser en la vida? Quiero bailar, lo tengo claro, ojalá tuviera yo toda la fuerza, toda la energía que tiene ella. Hemos quedado mañana, aún no me lo puedo creer. ¿Se acordará de mi nombre? ¿Le pareceré guapo? Sueno estúpido y espero que esto nunca lo encuentre nadie. La echo de menos y la acabo de ver..

Eric~

Me había dado una buena ducha después de la sesión de baile, había pasado de ir a la salida del instituto, ya tendría tiempo de hablar con Paula y contarle lo ocurrido y aclarar cosas con Celia, suspiré y me peiné el pelo, me apliqué algo de rimel y me hice la raya, hoy me veía más guapa que de costumbre, me sonreí a mi misma en el espejo, sorprendiendome al pensar en la sonrisa de el chico ese del autobús; Eric. Que guapo era, encima bailaba, lo tenía todo. Pensé después en Berto, en lo tonta que había sido al pensar que me quería, solo había sido un capricho, no tenía nada con él pero .. no sé, era diferente, era un chico distinto de los demás, él estuvo ahí cuando nadie estaba y ¿Qué había pasado? Pasamos a ser completos desconocidos que se conocían muy bien.
Eran ya las cinco y media de la tarde y habíamos quedado todos en el Starbucks de al lado del insti a las 6. Me puse unas vans azules con unos pantalones de talle alto negros y una blusa ancha, que iba por dentro, debajo un top negro. Cogí el móvil y algo de dinero y salí, sin esperarme lo que iba a pasar a continuación.

                                                                                ***
En otro lugar de la ciudad, a esa misma hora.
Desataba lentamente la otra muñeca, dolorida, reprimiendo el dolor notando como las lagrimas se deslizaban por sus mejillas. Pablo la había traicionado, estaba segura, había sido él, lo sabía. Acabó las muñecas y empezó a desatarse los pies, llevaba días sin comer su estado era pésimo. Con suerte había una pequeña ventana por la que cabría al ser pequeña y delgada, se asomó, estaba a unos 6 metros de altura, con algo de miedo, sacó primero los pies y después se dejó caer, notó un fuerte dolor sintiendo como sus pies estallaban, se derramaron algunas lagrimas más pero no paró, era ella, su supervivencia, su lucha, debía conseguirlo, debía luchar por ello, empezó a correr sin rumbo alguno, no sabía a donde iba, notó los gritos de los secuestradores al comprobar que ella ya no estaba, solo quería salir de ahí, siguió corriendo aunque los pies le dolían como nunca, estaba débil, no tenía fuerzas a penas, se desplomaría en cualquier momento. Un coche paró e hizo luces y entonces Paula lo reconoció. Reconoció esa pulserita, la misma que ella le regaló, no se le olvidaría nunca. Era él.

Seis de la tarde, starbucks.
Llegué la primera, a medida fueron apareciendo los demás, Alex, Celia, Diego, Berto (A quien ni miré a la cara) Damian y por último Jennifer, que no dejaba de mirar ansiosa a los demás, emocionada por estar de nuevo en una reunión de la pandilla, solo que no sabía que allí ya no era bienvenida. Me pegué a Celia y la miré, esa mirada decía muchísimas cosas, significaba miles de sentimientos resumidos en una mirada, una mirada que ella entendió a la perfección y me devolvió, tendiéndome la mano para que yo la cogiera y así hice. Era mi mejor amiga, siempre estaríamos juntas, pero entonces interrumpí ese silencio incómodo por parte de los demás.
- ¿Alguien ha visto a Paula?
- No .-Respondió Alex, secamente.
- No.. .-Dijo Ce, muy extrañada- Me parece raro, cada vez que hacemos una quedada nunca suele faltar.
Sonó mi móvil y vi la llamada entrante : ``Paula´´. Lo cogí de inmediato.
- ¿Sí..? .-Dije ante la mirada de los demás, esperando a recibir noticias.
- ...
- ¿Qué? .-Mi voz sonaba llorosa, quebrada- Vale, muy bien. Sí. Adiós.
En cuanto colgué, rompí a llorar, Jennifer se fue de la escena, poniendo como excusa que había quedado con su madre. Los demás me abrazaron al instante, preguntándome, acuchillándome a preguntas más bien y se lo conté todo. Le conté el resumen que me había echo Pablo. Les conté como me había explicado que utilizó a Paula simplemente para conseguir dinero y que se le fue de las manos, me contó como ahora el dinero había acabado en las manos equivocadas, me contó como Paula había escapado y él la había rescatado, trayéndola de vuelta, pero eso no solucionaría nada. No lo delatarían solo por que la había sacado con vida, por que la podían haber matado, pero tendría que desaparecer a cambio, Paula estaba lo bastante enamorada y ciega para ver lo que le había echo así que habría que hacerlo por las malas, pero eso ella nunca lo sabría, o eso creían. 

2 horas después, casa de An.
Paula estaba en el sofá, descansaba después de haber recuperado fuerzas, tenía un café en la mano y nos miraba fijamente, nos había relatado todo lo que sufrió, como los secuestradores habían querido abusar de ella , como resistió poco a poco hasta que consiguió escapar, la admiré por toda la valentía y la fuerza que había tenido, muchas no habían sido capaz de soportarlo, la abracé mientras lo relataba, todos miraban atentos, solo faltaba Jennifer. Berto y Alex ni se miraban, eran hermanos pero estaban enfrentados por una misma chica; yo. Y eso no lo cambiaría para nada. Todo se quedó en un susto, prometimos no hablar de ello, no contarselo a nadie, simplemente había sido una gripe, normal y corriente. Paula preguntó por Pablo, le dijimos que se había ido, que no quería saber nada de nadie y ella se lo creyó.

Ese día apenas dormí, esto ya no era lo que era antes, habían pasado demasiadas cosas, demasiados acontecimientos en un solo día, no me lo podía creer, no me podía creer como todo cambiaba en cuestión de segundos, pronto tendría una audición de baile, pronto podría irme, pronto sería el verano, todo cambiaría en verano.. y lo sabía perfectamente. Celia se quedaría hoy conmigo, le sonreí mientras veíamos una peli de esas bonitas que se titula ``Película para ver con tu mejor amiga y con palomitas´´. Y así hicimos. Nos dormimos bastante tarde, al día siguiente había clases pero nos daba igual, a mi ya me daba todo igual, había perdido a Berto, había rechazado a Alex y él se había ido con mi mejor amiga, esta que tenía aquí que lucía completamente como una enamorada y eso no me daba buena sensación, no quería que le hiciera daño. Entonces recordé algo.. Al día siguiente había quedado con Eric, una chispita recobró vida en mi corazón y eso me gustó.

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